No sé si a vosotros los que tenéis blog os pasa, pero a mí muchas veces hay posts que se me quedan en la carpeta de borradores durante semanas, meses e incluso años (alguno sigue ahí desde el 2011 así que me temo que ya nunca será rescatado). Algunos cuando vuelves sobre ellos nunca parece ser el momento adecuado para sacarlos a la luz y yo, como ya os habréis dado cuenta, prefiero estar una semana en silencio que publicar algo que realmente no lo vea perfecto para formar parte de este pequeño blog.
Pues bien, éste es uno de esos posts que tenía pensado publicar pero que cuando lo empecé a ver publicado en varios blogs quedó relegado a borradores y ha estado aparcado allí desde hace semanas. Pero hoy revisando las fotos del apartamento (que por cierto antes era un restaurante japonés) de la arquitecta de interiores, Muriel Bardinet, he decidido darle una oportunidad. Porque sí, porque me sigue gustando lo que veo y porque aunque para vosotros seguramente no sea nuevo, confío en que no os importe verlo de nuevo.

Fotos: Milk Magazine y Igetakickoutofyou















