Tras dos veranos seguidos cruzando el charco, visitando Canadá y México, este año decidimos hacer un viaje algo más tranquilo y quedarnos en Europa. Berlín ya lo conocíamos los dos (yo estuve hace 6 años) pero no habíamos estado juntos, así que nos pareció una buena opción volver a una ciudad que nos gusta mucho a ambos.
Al haber estado ya anteriormente no teníamos la presión de visitar más que aquello que nos gustara de verdad y disfrutar de la ciudad como si viviéramos allí. El apartamento que alquilamos nos permitió movernos a todas partes y alquilamos unas bicis para nuestra estancia que nos diera más movilidad. Buscamos sitios en los que nos apeteciera desayunar tranquilamente cada mañana, comer o cenar sin preocuparnos de horarios ni pensar en obligaciones.
Aquí os dejo una recopilación por si tenéis alguna escapada próximamente.





























































